
Aun siendo mas cortos los días, ella hacia en las paredes una larga estadía. Se paseaba por los corredores fríos, llenos de nada buscando una especia de razón. Allí se encontró, sentada en el rincón, justo debajo de la ventana, mirando a través de ella la luna, dándole la bienvenida a su luz que comenzaba a alumbrar ese rostro desencontrado de su reflejo, con ojos llovidos y llenos de ese brillo que le daban aquellos sueños secos.
Observando con detalle el invierno desde la ventana, quedo rendida de tanto lucharse. Soñó con una de sus tantas batallas, se encontró con el miedo al frente, sus ganas heridas; se vio débil, derrotada.
Despertó sin noción del tiempo, sintiendo un vació que la hacia mas liviana. La guerra había terminado, ya no había contra quien luchar. Detuvo su mirada en el sol, que ya comenzaba a hacer llorar al vidrio empañado con su tibieza, el mismo que esa noche había sido testigo de sus lágrimas.
Se preparo el desayuno, cargado de esperanzas, sueños y confianza, se lo bebió de un solo trago y opto por abrir la puerta y salir a enfrentar el invierno que la habitaba, y pensó en no detener sus pasos hasta encontrar la primavera.
Siempre después de un invierno, florece una primavera.



4 comentarios:
Bellos versos primaverales llenos de esperanza en la vida . después de la guerra . el alma
hermosos
saludos fraternos con mucho cariño
un abrazo inmenso
besos
cada vez me gusta mas pasar por aca!!! besotes patito!!!
Siempre tanta alegría y tanta esperanza.
Cómo cuesta y siempre la tenés ahí
Y tiene que llegar. Algún día vendrá un rabo de nube para salir volando. Y el dia que llegue el vuelo, se partirá el mundo.
(Qué cursi esto que digo; sepa disculpar)
Besos!
Facu
SIEMPRE, SIEMPRE florece la primavera!
No dejes de buscarla, está a la vuelta de la esquina :D
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