
Nada podía parecerse más a esa magia que emanaban tus rasgos, tomando de rehén a mis ojos, haciéndolos cautivos de tus gestos, esos que soltabas en el aire haciéndome respirar tu viento.
Fuiste todas esas hojas verdes abrazadas a las ramas del árbol de verano, hoy invito a mi otoño a entrar por la ventana para que te vayas en cada hoja seca que arrastre esa brisa que se enfría. Podar un poco los recuerdos, es necesario para soportar el frío, dejar pasar el inverno y esperar una nueva primavera, donde florezcan las ganas de salir a buscarte.



2 comentarios:
Muy dulce...
Podar un poco los recuerdos... guau, me mató esa frase! Yo quisiera alguna vez arrancarlos de raíz...
Y la foto, son las venas del cielo??
Besos Pato de la gran ciudad!
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